EL NUEVO ASESORAMIENTO FILOSÓFICO

Publicado en por juangaleraalvarez

 

Sabadell, a 13-2-12

 

 

 

EL NUEVO ASESORAMIENTO FILOSÓFICO

 

 

 

Capítulo 1.- Perspectiva:

 

Cuando Hegel dijo que la lechuza siempre emprende el vuelo alatardecer, quiso decir que, cuando el ser humano ha aplicado todo tipo de posibles soluciones a sus problemas (económicos; empresariales; personales; conyugales; sociales; etc.) y ha sufrido debido a que ninguno de ellos soluciona su malestar definitivamente, entonces es cuando se hace irresistiblemente necesario la emergencia de otro nuevo método y otros nuevos significados (para Hegel, la Filosofía; para mí, la Filosofía Aplicada o Consultoría Filosófica).

 

Capítulo 2.- Los demás sistemas de solución que han fracasado:

 

En la actualidad presenciamos, como diversos sistemas que integraban nuestra vida y las soluciones o respuestas que requería la misma han quebrado. Así, el discurso financiero; el discurso político; el cultural; el de la justicia; el de la enseñanza; el religioso; el psicologista; el ético, el racional, etc.  

Todo ello es lo que yo denomino crisis, pues solo una crisis como la que nos ocupa, puede ser sospechada que proviene indirectamente  de otros valores. Por tanto la crisis nunca es solo económica sino también de otros muchos valores.

 

Capítulo 3.- La esencia del asesoramiento filosófico:

 

Yo como pensador, concibo la crisis como una acumulación de más de lo mismo. Es decir, en el segundo milenio se ha seguido con más de lo mismo que ha servido durante los dos anteriores siglos aproximadamente (desde finales del siglo XIX hasta los principios del siglo XXI.

Ese más de lo mismo está compuesto por necesidad de acumulación de dinero; más tecnología; más deseo de poder político; más entretenimiento; más falsedad; más miedo disimulado; más animalidad; más maldad.

 

Ante ello el filósofo práctico (el consultor filosófico) debe en primer lugar mostrar los motivos que han llevado a ello; y en segundo lugar, indicar la solución concreta.

Pero para ello, el consultor filosófico está obligado a demorarse en el surtido de palabras que acabamos de utilizar, a ver, si nos dan alguna pista.

Así, aseguro que:

 

1.- Es normal que el ser humano pueda probar modos de vivir y que, algunos, ante un mundo impuesto, no den resultado.

Pero el que no den resultado no implica ni que se sigan probando; ni que se prueben de otra manera; ni que se apliquen otras soluciones también ineficaces. Y ello porque lo que significa crisis es necesidad de cambio.

 

1.1.- Entrando ya en materia, el imperio de la razón así como el imperio de lo científico no han impedido la crisis de valores económicos y de bienestar (éticos). Y no podía ser de otra manera porque esa única verdad en la que creíamos (la verdad científica en sí misma, o en las carreras de ciencia aplicada a la empresa, a la economía, o a la política, o a la enseñanza, o a la justicia, etc., no ha sido otra cosa, sobre todo desde principios del siglo XX que comprender como verdad aquello que nuestros ojos ven, nuestro oídos oyen y nuestras manos tocan, y, además, que eso que se ve o se oye o se saborea o se huele, puede ser explicado a los demás para que lo entiendan.

 

1.2.- Pero aquí nos encontramos con un serio problema todavía no resuelto, y, que hoy vamos a intentar resolver: que es falso que todas las cosas que no vemos y que no podemos explicar no existan.

 

1.2.1.- Por ejemplo, el oxígeno no lo vemos pero parece que existe; por ejemplo, una empresa que va muy bien de pronto se cae en primero, mientras que una empresa al borde de la quiebra, sigue hacia arriba hasta consolidarse como de las más poderosas (la Historia lo indica). Por tanto hay algo que no vemos.

 

1.3.- Y lo primero que no vemos es que la sentencia científica por excelencia; es decir que todo radica en el principio de causalidad (es decir que todo efecto es producido por una causa) no hemos visto que eso no siempre es verdad; es más creo que siempre, tal como lo establece la ciencia en sí (o de la empresa; o de la neurosis; o de las finanzas; o de la educación, etc.) repito, así, es falso.

 

1.3.1.- Y es falso porque es contradictorio: y es contradictorio porque el científico primero dice que un efecto (por ejemplo, la subida de la bolsa) obedece a una causa (verbigracia: un cambio de gobierno) y sin embargo para afirmar eso y hacer universal que todo efecto proviene de una causa (riego ergo mi árbol dará fruta) hay que afirmar que las causas son inteligentes y eso el científico no está dispuesto a afirmarlo universalmente. Es más, el científico dice que las causas, por ejemplo de la naturaleza, las que producen los efectos tales como heladas; arboles etc., son ciegas (no son inteligentes) incluso ni los perros cuando deciden tener descendencia. Entonces, ¿en que quedamos, que las causas son ciegas o que tienen inteligencia como para conseguir el resultado que pretenden?.

 

1.3.1.1.- Es por ello que el filósofo se carga el principio de causalidad, y, por ende se carga el sistema de verdad científico, pues la ciencia o es absoluta o no es ciencia. Y por el mismo motivo debe caer el lenguaje de lo puramente racional y lógico; y por el mismo motivo debe fenecer el hecho de que lo que nuestros sentidos vean pueda ser una reconstrucción de la relación causa-efecto.

 

1.3.1.1.1.- Pondré un ejemplo: para un científico (lógico y racional y empírico) el hecho de que a un ciudadano le toque la lotería mil semanas seguidas es una casualidad.

 

1.3.2.- Mi conclusión, ya clásica, es que el método científico no puede seguir aplicándose a todo ya que no busca el todo (y, precisamente por eso no es científico). La consecuencia es que solo es ciencia el método y los conceptos de observación profunda: observación propia de la filosofía (Hegel).

 

1.4.- Si la relación de causa-efecto es falsa, lo que está claro es que siempre existen efectos, metas, resultados. Por tanto, el filósofo práctico sabe que no es la causa la que produce el efecto resultado, sino que es el resultado el que estructura las causas para su aparición en la vida. Así, por ejemplo, el mozo que se levanta para pedir baile a una señorita, es solo un reclamo de ésta potenciado por su inclinación en el futuro a la pasión por la maternidad.

 

1.4.1.- He puesto este ejemplo de la maternidad, porque para el filósofo práctico, no todo vale; como por ejemplo seguir avanzando hacia atrás en busca de la causa que causo otra causa y la que había causado ésta, y así hasta el infinito. Sino que creo firmemente que en todo hecho hay un núcleo (una esencia; o si quieren, un fundamento) y todo da vueltas alrededor de ese centro, al modo de –verbigracia- como los árboles atraen el agua; o como lo verde atrae la clorofila, o como lo blanco atrae el sol.

 

5.- Una vez dicho esto, debemos sentar que para apostar por lo dicho, la segunda pregunta que debemos hacernos es ¿por qué este mundo es así y no de otra manera?. Es decir, tenemos un mundo de animales, personas con dos patas (y no con tres) piedras tiradas por Galileo desde la torre de Pisa que caían y caen para abajo y no para arriba. El científico pude decir por qué, pero no por qué ese por qué y no otro por qué. Puede decir eso, y solo a veces, pues puede afirmar lo de que las piedras caen para abajo por una fuerza, pero no puede decir por qué los seres humanos no tienen un solo ojo.

 

5.1.- Mi respuesta es que este es un tipo de mundo, el nuestro, sin perjuicio de que existan otros.

 

5.1.1.- Y en este mundo las cosas se atraen entre sí: por ejemplo las que tienen más masa atraen a las que tienen menos (por eso la piedra cae, porque tiene menos masa que la Tierra; y si hubieran dos Tierras cuya distancia entre ellas no estuviera interferida por otro planeta o satélite de masa distinta, serían siamesas).

 

5.1.2.- Por eso en la naturaleza, ya hemos dicho que la finalidad es la que atrae a la causa, no al revés (lo mismo que la piedra debe estar en el suelo de la Tierra, sin que sea posible que un planeta descansara en una piedra de un palmo de diámetro).

 

5.1.2.1.- Por tanto hemos sustituido el principio de causa-efecto por el principio de atracción (como una especie de amor que todo lo afecta). Así, acabamos de sustituir el principio de atracción material, por un principio no material (el principio de amor –como aquella señorita que atrajo por amor al bailarín).

 

6.- Es ahora cuando podemos definir el fundamento de este nuestro mundo: el amor, en tanto que todo está conectado como amándose en una unidad indisoluble.

 

6.1.- Pero cuando decimos todo, es todo, desde lo más pequeño (riñon y sangre) hasta lo más grande: cuerpo y cuerpo; empresa-trabajador; trabajador-esposa; mi yo y la consciencia que tengo de mi yo.

 

7.1.- Aplicado esto a los discursos que han fracasado hasta la crisis debemos decir lo siguiente:

 

7.1.1.- El fracaso financiero es que su discurso considera que debe centrar sus esfuerzos en las causas, confundiendo la publicidad con la atracción. Nada que no se necesite puede atraer al dinero, y por tanto, todo aquello que no se necesite se aleja del dinero  y lo pudre.

 

7.1.2.- En política ocurre algo que intuyo muy parecido. La autoridad la da la sociedad a la sociedad, pues el concepto de sociedad es precisamente la atracción en sí de todos y cada uno de los individuos. Pero como hemos afirmado, no todo se atrae en el mismo tiempo: así el modelo de atracción de los ciudadanos es el Estado ¿por qué? ¿por qué no se atraen las tierras limítrofes en espacio y clima?. Entonces, debe haber algo que también atrae, parecido a las palabras de amor o a la belleza del alma; o a la poesía, o a los números matemáticos pares…; es decir la Historia de las ideas de un grupo de personas.

 

7.1.2.1.- Entonces, insistimos, no es que el pueblo elija al mandatario, sino que el pueblo se elige a sí mismo, está enamorado de sí mismo en una unidad indisoluble en su mundo (de música; de árboles frutales; de paisajes; de bibliotecas). Pero, como decíamos, hay masas que atraen más que otras, las más pesadas (no necesariamente las más grandes –véase una piedra grandísima pero pómez). Y así el corazón atrae a la sangre y al resto de los órganos, pero la muerte es cerebral (la inconsciencia). El cerebro atrae al corazón. Donde radica el amor es en el corazón; pero donde se fabrican las ideas para sentirlo es en el cerebro. Y las ideas no son el cerebro, son invisibles, intangibles; espirituales.

 

7.2.- Hemos llegado entonces a pasar de una de las disciplinas de la carrera universitaria de Filosofía pura (la introducción a al Física) a otra de las asignaturas obligatorias: la Meta-física.

 

7.2.1.- En la metafísica está escondido, por qué nuestro mundo es como es, con escuelas, con fuerza de gravedad, con verduras comestibles y otras no; con amor, etc.

 

8.- En consecuencia, en la empresa, en la política, en nuestro mundo del consumo debe ser aplicado el método metafísico y no el físico; y, si me lo permiten, también en el bienestar o salud.

 

9.- Pero antes de entra en la manera en que hay que aplicarlo, volvamos con el ejemplo del político. Si hemos sostenidos que, como decía también Rousseau, la voluntad general es mayor que la suma de las voluntades, el pueblo no está formado por partes, sino que ésta en cada uno de los ciudadanos, el pueblo tiene el político que se merece; aquél que nunca podrá abrirles la verdad que necesitan, sobre todo en la actualidad: que el pueblo es una unidad de amor, de atracción. Sin atracción es imposible vivir (en una isla solo es imposible vivir con alegría).

 

9.1.- Un paso más supone, que la empresa elige a la empresa, no al empresario; el empresario estorba como concepto (es un concepto sin contenido). Si quitamos al fantasma del empresario, queda la empresa y el hombre más atractivo de la empresa, aquél que atrae a todos los demás (empleados o compradores). Y en la enseñanza; o en la justicia, lo mismo.

 

10.- Pues bien –ahora viene lo gordo. Solo nos queda definir el método metafísico, su forma de mostrarse y su manera de aplicarse.

 

10.1.- El poder de lo metafísico consigue el amor (la aglutinación en un todo, a modo de organismo, de los físico, de la materia). PRIMERA PREMISA.

 

10.2.- Si consigue esa forma es algo que piensa; y si consigue el amor (la atracción idisoluble) es algo, insisto, que piensa. SEGUNDA PREMISA. 

 

10.3.- Algo que piensa no puedo demostrarlo, pero sí la existencia del pensamiento. TERCERA PREMISA.

 

10.5.- PRIMERA CONCLUSIÓN: lo que atrae mediante la necesidad de amor, en un todo a las aparentes partes, es el pensamiento.

 

10.6.- Pero no todo pensamiento sirve: solo, como se deduce de lo dicho, el que es bello. OTRA PRIMERA PREMISA

 

10.7.- Pero para saber si un pensamiento es bello, debemos juzgarlo como tal, en cuanto produzca ese atractivo de amor indisoluble. OTRA SEGUNDA PREMISA.

 

10.8.- Es cierto que cualquier juicio sobre lo científico, necesita de una demostración. OTRA TERCERA PREMISA

 

10.9.- También es cierto que todo juicio ético, pretende un interés (elegir el camino más correcto). CUARTA PREMISA.

 

10.9.- Por el contrario el juicio sobre lo bello no necesita ni demostración ni interés, se acepta de inmediato sin interés alguno y sin necesidad de demostración alguna, y además, para los que aman-lo-bello, es universal, total. QUINTA PREMISA.

 

10.10.- La belleza no puede ser definida porque es lo que define a lo demás. Y si no, hagan la prueba: uno puede decir que esto me gusta o aquella palabra no me parece bella, pero no puede decir que es la belleza. 

10.11.- SEGUNDA CONCLUSIÓN: la belleza es solo el pensamiento bello. Y éste es el que hay que aplicar a nuestro mundo, de la empresa, de las finanzas, de la pareja...etc..

 

11.- Pero ¿qué es el pensamiento bello?. Claramente, la respuesta es aquél que no es erróneo. Y, me dirán ¿qué es erróneo? Vamos a verlo:

 

12.- Erróneo, en tanto que antibello, es aquello que produce malestar. Por tanto, si el pensamiento produce malestar al ser pensado, el resultado es erróneo.

 

13.- Por todo ello defino al consultor filosófico como aquél que es capaz de ver si algo funciona con solo sentir un bienestar en su presencia. A veces puede ser el ambientador; o la secretaria; o la forma en que refleja el sol en las ventanas; o el Gerente; o el timbre de voz del político. Pues todo aquello que no se atrae entre sí, no deja de ser consecuencia de una distancia, como si formara parte de otro mundo. Y por tanto, si todos los demás estamos en el nuestro, lo no atraído se aquietará para siempre.

 

  

 

 

 

  

 

 

Publicidad
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post