MÁRMOL DE MACAEL
Sabadell para Almería, el día 8-2-12
Borrador de Proyecto Informe-conferencia de Consultoría filosófica para la Cámara de Comercio de Almería y, en especial para el caso crítico de las empresas del mármol de Macael.-
1.- INTRODUCCIÓN.-
1.1.- Ante el crepúsculo de los discursos financieros; tecnocráticos; ideológicos; éticos; teológicos; pedagógicos; políticos; académicos; intelectuales; científicos y psicológicos, jurídicos y sociológicos, emerge necesariamente, renovado, el discurso verdadero, real (el saber.- el discurso filosófico aplicado). Por tanto a partir de ahora hablaremos de filosofía práctica.
2.- DEFINICIÓN MEDIANTE EL CASO DEL DESCARTE.- (Buscar lo que no es el asesoramiento filosófico).-
2.1.- El discurso adecuado a la realidad (o a la situación crítica) debe ser definido por su diferencia con los sistemas de conocimiento aplicados, en este caso, al concepto empresa; con lo que una vez s se acierta en lo que no es, llegamos a su verdadera delimitación.
3.- Así la retirada de autoridad al discurso FINANCIERO, y su imposibilidad de ser rehabilitado de inmediato, se motiva en tanto la perversión del concepto de economía capitalista, en el mal sentido del término. El filósofo apuesta por el modelo del capital pero en cuanto a su esencia original y actualizada.
3.1.1.- El capital no puede producir capital, sino que debe producir producción. Y, en puridad de criterios, el capital nunca ha podido producir capital, porque eso es lo que yo llamo el concepto no acabado. Y para completar el concepto, debemos antes que nada definir qué es el capital en potencia. Pero ya hemos dicho algo (la potencia productiva). Sin embargo el filósofo práctico no se contenta con la esencia de esa definición, pues la misma se halla integrada en una suerte de satélites que no son menos principales. Veámoslos:
3.1.2.- La producción debe tener su sustancia en tanto que producción de las necesidades.
3.1.3.- Las necesidades no tienen límites, y esto es aceptado por el sabio. Cosa distinta es provocar necesidades que no son necesarias.
3.2.- La producción de necesidades necesarias consigue aglutinar tres extremos primordiales:
3.2.1.- La ilusión por el trabajo.
3.2.2.- La ilusión por la producción.
3.2.3.- La ilusión por el consumo.
3.2.3.1.- Lo contrario es un círculo vicioso: sin necesidad de consumo no hay consumo; sin consumo no hay empresa.
3.2.3.2.- Vemos pues que la esencia de la producción y la vida económica, es aquí el ser humano y el objeto de producción.
Por el contrario la perversión del modelo originario supone, como objeto, el desarrollo de capital en capital, a costa de no desarrollar el concepto completo. Es decir, creo que el capital debe ser un medio para conseguir teleológicamente más capital, pero no es un fin en sí mismo (que desconoce su propio concepto: concepto integrado por un proceso de trabajo--producción de las necesidades—consumo de lo producido—mayor capital).
A lo contrario se le puede denominar retroalimentación, o, más gráficamente, autocanibalismo.
3.3.- Conclusión acerca del discurso financiero.- El antídoto contra la crisis capitalista es investigar la creación de nuevas necesidades; el enemigo es crear necesidades no necesarias.
4.- En lo que respecta a las soluciones que, desde mediados del siglo pasado se han denominando TECNOCRÁTICAS, el filósofo práctico se sitúa desde un punto de vista histórico, en el sentido que la ciencia se ha convertido en técnica, y la técnica ha acabado con el objeto de la ciencia (la creatividad o creación con base en la verdad (aquellas ideas que se corresponden con la realidad –ilimitada), a fin de generar verdades actualizadas, productos nuevos y nuevos productos hasta ahora inexistentes pero necesarios).
4.1.- En ese sentido debemos decir que la ciencia se ha prostituido a la tecnología (en gran parte ya, innecesaria). Quien crea es la ciencia, mientras que la tecnología impide cualquier tipo de creatividad (de producción) que no sea más tecnología.
4.1.1.- En analogía, el tecnócrata, es una especie de hombre-tecnológico, que no comprende el desarrollo del concepto de empresa, sino que lo resume en los dos extremos al desnudo: origen (inversión) y balance final (reproducción de la inversión).
4.2.- Conclusión acerca del discurso tecnocrático.- Una empresa que no considera, los afectos, capacidad racional, existencial, necesidades, ilusión e ilusión por el verdadero acto del consumo (aquél que se consume una vez consumido –y no el que no se consume una vez comprado o consumido en el mercado) pues eso, que una empresa que no considera este desmadejamiento del concepto (fundamento-esencia-sustancia-límites con otro concepto) es una empresa con solo dos paredes, que, con el viento también caerán, como están cayendo.
5.- En cuanto a la crítica sobre lo IDEOLÓGICO, la filosofía aplicada debe establecer y establece la definición de idea como proceso histórico, en el sentido que, como se ha dicho, el concepto, en este caso, de empresa, tiene un origen, y un desarrollo a lo largo de la Historia, para luego desembocar en un pozo muerto (concepto desprendido de su propia esencia que quedó en el camino). En ese sentido la empresa no es una simetría o asimetría entre el proletariado y la derecha en forma de capital; es más, la empresa es algo más que la suma de todas sus partes.
5.2.- Y es más, incluso, la empresa es un concepto autónomo con vida propia, que trasciende al empresario y a los empleados (por ejemplo, con la amplitud universal de las demandas del mercado; las catástrofes; el avance de la ciencia -médica; biológica; legal; de la moda; de la estética; en fin, de la idea. Es decir la idea de empresa es solo el desarrollo de la idea en el tiempo y en el espacio. De ahí se sigue que la empresa carece de ideología, porque su única ideología es la idea de empresa.
5.3.- Conclusiones de la crítica a lo ideológico en el concepto empresa.- Las partes de la empresa no componen la empresa, sino que el concepto de empresa es previo a las partes; por tanto, en cada una de sus partes está la empresa en su totalidad (desde su boca –el caso de la telefonista, hasta su imagen estética –el caso del jardinero).
6.- Por lo que respecta al discurso ÉTICO, la filosofía debe indicar que no existe lo ético (lo bueno o lo malo) sin una referencia, o bien religiosa, o bien filosófica. Respecto a lo religioso, lo dejamos para luego en el apartado del discurso teológico.
6.1.- Lo que da que pensar al filósofo, es que nadie piensa sobre lo ético, sino que se da por supuesto. De ahí el regreso a la agresividad y el desastre homicida de la actualidad.
6.1.1.- Por tanto la primera premisa que debe establecerse es que lo que era ético antes ahora puede no serlo. Y lo que aquí es ético, en esta empresa, puede no serlo en otro tipo de servicio. De suerte que, si desde el punto de vista del fundamento de la idea filosófica, la más alta es el bien (sinónimo de verdad; y sinónimo de bello –armónico, estético) debemos elegir como método algo que no ha variado a lo largo de la historia (aplicar no lo bueno sino su sinónimo): el juicio de lo bello (debe observarse que este juicio es el único que se justifica en sí, en tanto que, mientras que cualquier objeto puede ser definido, no puede definirse el concepto de belleza (si no, haga el lector la prueba); y eso es así precisamente porque éste es el que define a todo lo demás).
6.2.- En términos de filosofía aplicada, denominaremos al concepto de lo bello, de una forma más académica: lo estético.
6.3.- Lo estético siempre es ético; lo no ético siempre es feo (des-agradable).
6.4.- Desde esta premisa, el concepto de empresa, se dedica al trabajo; y el trabajo es la creatividad de un plus de creación con efectos positivos, en el buen sentido de la palabra. Este proceso de por sí –el de la creatividad- ya es estético (porque forma parte de la esencia del concepto de creatividad). Por el contrario, lo no creado completamente por imposibilidad de su creación (definitivamente), es monstruoso; es lo que en filosofía se denomina monstruo. En conclusión el proceso de producción laboral es ético porque es estético.
6.5.- El juicio estético no necesita demostración: o gusta o no gusta (universalmente); el juicio ético es imposible.
6.5.1.- En conclusión, lo sublime de una empresa es su luz estética, no sus valores éticos, de los que la empresa, en tanto que proceso creativo, no puede entender, pues en el acto creativo no está en juego lo ético. Si algo no fuera ético no podría ser compatible con el acto de la creación (contrario a la destrucción).
6.5.2.- El termómetro de una empresa debe ser lo estético, pues así no corremos el riesgo de algo tan peligroso una falsa ética.
6.6.- Conclusiones a la crítica sobre el falso discurso ético.- Todo proceso creativo no es ético, es estético. Todo lo estético es ético en tanto que lo creativo es contrario a lo destructivo, y en tanto que lo creado es incompatible con el monstruo (algo imposible de crear, algo que denomino la anti-creación). Por tanto el conflicto ético-empresarial es una jaula de grillos, y debe sustituirse por la crítica al malestar (imposible en un marco y un proyecto bellos).
7.- En lo relativo al alejamiento en la actualidad del discurso teológico o RELIGIOSO, debe ello ser sustituido inmediatamente por una referencia filosófica, pues todo hombre requiere de una referencia que le trascienda y que le indique el camino de lo armónico (de lo estético: lo ético; lo moral).
7.1.-Considero que en este apartado hay que echar mano de la disciplina académica denominada Filosofía del Lenguaje, pues es en el concepto puro de cada palabra o de cada afirmación (o de cada enunciado u oración) donde está escondido el verdadero camino correcto en la vida diaria de nuestra empresa en la vida y en nuestra empresa específica. Veamos por qué:
7.1.1.-Igual que, verbigracia, está demostrado que la hormiga accede a la realidad percibiéndola solo en dos dimensiones; y el murciélago percibe lo real como dimensiones lineales; el ser humano accede a la realidad mediante el lenguaje (sabe, por el lenguaje, que está vivo, que es un ser humano, de 50 años; que está en la mesa donde existe una botella de vino con denominación de origen, etc.).
7.2.- Pero antes de seguir, debemos hacer un alto necesario para entender a dónde nos llevará esa llave del lenguaje (o del pensamiento). La cosa estriba en Sigmund Freud, y a lo que él denomina la figura del padre como antídoto ante el miedo. Vamos a mostrarlo:
7.2.1.- El padre de familia impide el precipicio del pánico al menor de edad. Hoy el padre de familia ha perdido su puesto de hombre de piedra para convertirse en convidado de piedra.
7.2.2.-Cuando el menor se convierte en adolescente, es –o mejor dicho, era antes- el padre-Estado, el que respaldaba al individuo de su vértigo existencial.
7.2.3.- Una vez convertido el joven en madurez; es decir en la autoconciencia que supone lo que denominamos como un hombre sabio o santo (que son sinónimos) nuestro pensamiento, con todas sus contradicciones, solo puede descansar en algo que lo hace cuadrar: la inteligencia de la estructura que nos rodea; es decir, nuestro mundo (nuestro trabajo, nuestra misión, nuestra empresa en la vida y en la empresa). A esa inteligencia de la estructura lógica, la podemos percibir como algo fundamental (sinónimo de sagrado). De ahí que el último padre, o el padre del sabio sea el padre invisible, cuya metáfora es el padre celestial (hoy también arrinconado por las gentes como inválido como referencia salvadora ante el terror).
7.2.3.1.- Por tanto solo queda como referencia en los tres estratos dichos (niño, hombre, sabio) la referencia filosófica, en el sentido que venimos afirmando dedicado a la estructura de las palabras. Veámoslo:
7.2.4.- Por analogía, esa inteligencia global y universal, solo puede comprenderse en términos de pensamiento (de lenguaje –verbigracia, como ejemplo gráfico: el lenguaje de las matemáticas).
7.2.5.- Así, debido a las anteriores premisas (nuestro acceso al mundo es el lenguaje----el mundo está soportado por una inteligencia estructural--------toda inteligencia es conceptual; es decir, lingüística, propia del pensamiento de las ideas………CONCLUSIÓN: el camino de la vida, y, por ende, de la empresa se corresponde con que nuestros enunciados, afirmaciones, oraciones, frases, órdenes, etc. , tengan una estructura lógica entre sí; lo contrario a discursos sin sentido, ininteligibles. Esto se denomina oración y su ejecución orar.
7.2.5.1.-Por tanto si nuestra vida funciona (o nuestro trabajo) es debido a que ello puede contemplarse como una afirmación estética; es decir: con fundamento, esencia, y finalidad a la que se dirige nuestra actividad. Por ello, hasta que no llega esa finalidad, y siempre que partamos de esa fuerza de la idea, no hay tragedia que temer (en ese camino no cabe la tragedia, tampoco en la meta. La tragedia emerge en un desvío del camino). El concepto de empresa no puede desmadejarse por completo hasta que no está desmadejado por completo.
7.2.5.1.1.- Si se sigue dicha creencia lógica, notamos que nuestro camino hacía esa obligación es el verdadero tiempo (ni antes ni después). La empresa de nuestra vida o nuestra propia empresa nos protege del desastre, en tanto que, siguiendo el camino estético que indica el lenguaje descubrimos que el tiempo no es sino el desmadejamiento del concepto mediante la actividad, hasta haberse completado totalmente. En esa misión no cabe aborto.
7.3.- Conclusión de la sustitución de la sabiduría ante la caída de lo religioso.- No es que nosotros emprendamos una empresa; sino que es la empresa la que nos lleva por el camino acertado (sino, NO es empresa; ni de nuestra vida, ni en sí misma como empresa específica).
Es decir, no es que el hombre trabaje, sino que el trabajo ha elegido al ser más evolucionado: al hombre. El hombre no trabaja, es trabajo (creación o creatividad productiva con un plus de estética y de beneficio añadido a la realidad previa –creación.- superhombre).
Y el hombre en tanto que trabajo (en su empresa; en su hogar; cuando se para con alguien y le sonríe…) llega a saber cuál es su camino y su realización definitiva como hombre; es decir, no quién es, sino qué es: es solo trabajo, solo empresa (NI MÁS NI MENOS QUE ESO).
Y todo ello ha sido descifrado mediante otra referencia previa al hombre: no es que el hombre utilice el lenguaje, sino que el lenguaje le guía, le da pistas, señales (como en los sueños, cuando estamos durmiendo, y al despertar vemos que el lenguaje nos ha estado dando pistas a nosotros. En el sueño no existe sujeto, el sujeto es el lenguaje, y el objeto es el durmiente).
8.- Nos toca ahora abordar el declive del discurso PEDAGÓGICO, y a esto solo hay que añadir una pregunta. Solo cabe el funcionamiento del conocimiento en tempranas edades si el profesor se convierte en maestro; y ello se circunscribe a cómo transmitir al alumno el concepto de lo que yo llamo el amor por el conocimiento (de hecho filosofía, etimológicamente significa eso). Esto es muy difícil por varias razones:
8.1.- En primer lugar porque es algo meta-pedagógico; es decir, el pedagogo no siente, por definición ese amor, ya que el objeto del amor debe ser el conocimiento, mientras que el objeto de la pedagogía es aprender a enseñar (además, un conocimiento ajeno).
8.2.- En segundo lugar porque el que enseña, sea en una escuela, o en la empresa, tiene como objeto el enseñar, y no el conseguir el amor por lo que enseña.
8.3.- Porque el alumno no ha comprendido todavía el concepto de amor. Y aquí, debemos hacer el siguiente inciso:
8.3.1.- El concepto de amor con mayúsculas, sería la comprehensión y, por tanto, la comprensión del todo. Lo contrario es la propiedad privada del ego, el sentirse dividido y apartado del todo como un individuo autónomo (a modo de no necesitar oxígeno; ni agua, ni nada…)
8.4.- De ahí que en la empresa, el amor debe ser por la empresa, no por parte de la empresa, o por alguna actividad de la empresa, o por algunas personas de la empresa.
8.4.1.- En este sentido el enseñador de una empresa debe conversar con su más excelente sabiduría, a fin de tomar conciencia de que los datos transmitidos a los aprendices son irrelevantes en sí, y que no son sino una forma de que estos datos –como si los estuviera oyendo un niño con la boca abierta- son amables, merecen ser amados, pues todo está en dichos datos (ello siempre que no olvidemos que en cada parte está el todo completo –como antes hemos justificado).
8.4.2.- En este sentido el maestro mercantil, debe impregnar la información que transmite, como lo que es (del verbo ser): un misterio en origen y en progreso futuro.
8.4.3.- Por otra parte, el maestro, no debe extenderse, sino fijarse en un solo clavo y aplicar su martillo desde diversos puntos de vista, hasta convertir -el conjunto de vectores del invisible martillo hasta el clavo- en un dibujo perfecto, inolvidable en comparación con la superficialidad de los presuntos placeres anti-cognitivos. A esto, en contra del método deductivo, lo llamó el autométodo inductivo: del ejemplo concreto, a la definición global (el concepto acabado).
8.4.3.1.- Es decir, el que no sabe, comprende una cosa, no dos. Por tanto al comprender una, ya puede comprender, otra vez una cosa no dos: es decir, la siguiente…. hasta que SE da cuenta de que si es la siguiente (la que se sigue) todas son la misma; en otras palabras, para entender los límites de una cosa, hemos entrado ya en los límites de todas aquellas cosas que no son esa; o sea, necesitamos desde el principio todas las demás cosas, para comprender la primera (y al comprender la primera COMPREHENDEMOS las restantes).
8.5.- Pero todavía falta algo; ya que esa cosa que comprende la ve superficial comparada con su mundo.
8.5.1.- Uniendo las dos anteriores premisas llegamos necesariamente a la conclusión de que el maestro no debe in-formar, sino formar, lo que es contrario a la extensión, correspondiéndose sin embargo con la profundidad: es decir conseguimos la extensión mediante la profundidad en una sola idea (la idea matriz). El aprendiz, entonces, comprende que su mundo también posee profundidad.
8.5.2.- Pero esa profundidad debe ser dibujada en la superficie –en el mismo tiempo que utilizaríamos en abordar otras muchas ideas, lo que sería vano. Y debe ser dibujada en la superficie, para que el alumno no la pierda para siempre en la oscuridad.
8.5.3.- El dibujo se compondría, tal como se ha indicado, en ver el mismo punto –y ninguno más- desde todos los enfoques posibles. Es decir, si enfocamos un mismo punto desde linternas situadas en diferentes situaciones conseguimos hacer un dibujo de ese punto: conseguimos descubrir la totalidad del concepto desde el punto que hemos tomado como ejemplo. Entonces ello es mágico, y queda grabado como mágico en la voluntad del aprendiz, quien siempre querrá descubrir el truco, de ese extremo, y, ya sí, desde todos los extremos que integran la empresa.
8.6.- Conclusiones a la crítica sobre el modelo de aprendizaje.-
El aprendizaje es una relación de amor entre el maestro y el aprendiz. Ese amor consiste en entender que el maestro es un mago que dibuja en un punto un dibujo secreto, que el alumno querrá descubrir, en ese extremo, y, por ende, en el resto de los extremos que integran la empresa. Pero en palabras más prácticas: solo es posible generar amor en el conocimiento, si lejos de hablar de numerosas ideas (a modo de información) nos paramos solo en una y la miramos desde infinitos puntos de vista. Ese dibujo es bello, y lo bello es ama-ble.
9.- Respecto a la insustancialidad del lenguaje POLÍTICO, el filósofo entiende que la confusión entre los que ejecutan el discurso y el discurso del líder es un error ya insoportable. Es decir, el líder político debe abordar los elementos más fundamentales de todos y cada uno de sus ciudadanos. Y en los fundamentos unos son previos a otros. Es decir, no podemos hablar sobre la jerarquía de la importancia de la enseñanza como mayor que la justicia, o la justicia más que la enseñanza, si previamente, no hemos resueltos el significado de la existencia que desvela al hombre (aunque este no sepa por qué está desvelado: pero está desvelado porque quiere existir más). Por tanto no está desvelado por la empresa, eso es solo una ilusión (que, eso sí, afecta negativamente a la empresa).
9.1.-Cualquier servicio o aporte del Estado no puede superar la angustia del ciudadano por su existencia (aunque éste, mediante la huida social, no haya todavía tomado consciencia).
9.1.1.- El político debe hablar del fundamento, y los gestores deben ejecutar en la realidad las cosas concretas fundamentadas.
9.1.2.- Así, el político es el padre en tanto que antídoto al miedo social, al miedo empresarial. Los gestores ejecutan cosas concretas de la empresa que obedecen solo al sentido de la existencia de la empresa, y, en consecuencia del propio sentido de la existencia del empleado. Así la empresa se convierte en lo que es, la empresa de la vida, algo sagrado (el hogar del trabajo es la empresa, ergo, el hogar del hombre es la empresa –por eso es allí donde pasa más horas de vigilia).
9.2.- En este sentido la empresa no entiende de política, sino que entiende de existencia. La existencia de la empresa supone el sentido de la existencia de sus actores. Algo parecido al juicio de lo bello, cuando presenciamos empresas muy antiguas donde sigue luciéndose su símbolo. Eso es la superación del problema existencial. Solo se aquieta a la bestia interior, que impide el crecimiento, solo se la aquieta mediante el brillo de lo bello. Y lo bello es apolítico, pues no necesita un juicio ético (es decir un juicio del interés –por el mejor camino). El juicio estético es el juicio directo, sin interés.
9.2.1.- En consecuencia de lo que acabo de indicar, el político en tanto que lo que debe empezar a ser, no puede ser un artista, pero tampoco su lenguaje debe estar fuera del antídoto del dolor de miedo de su pueblo. Consecuentemente, la única posibilidad consiste en que el político vaya poco a poco aproximándose a la esencia de las cosas, al concepto puro (filosófico). En este sentido, en nuestra empresa, el representante publicitario o el jefe de recursos humanos deben comprender que su única ecuación se compone de los siguientes términos: miedo----existencia------existencia de la empresa------existencia de los miembros de la empresa---------EN CONSECUENCIA------ejecución de las labores no existenciales, con el fin de que no quiebre el sentido de su existencia (la empresa).
9.3.- Conclusiones al fracaso del discurso político.-
En la forma de aunar el paternalismo del líder, necesitado por el pueblo en el abismo, sin caer el líder en un mero artista, se impone su aproximación a los conceptos que fundamentan el resto de aplicaciones prácticas (fundamentos que concurren todos en lo existencial).
Una vez conseguido esto también en el seno del líder de la empresa, el conjunto de hijos-empleados (integrantes de las actividades del padre-empresa) ejecutarán con sentido las labores cotidianas y materiales, con tal de cumplir con su última y más esencial de sus obligaciones; a saber, que el antídoto contra el miedo a lo existencial (la empresa como referencia que da el equilibrio y el sentido de la existencia del ser humano –que no de los animales, que carecen de empresa existencial) como decimos, que dicha referencia que indica el camino del sentido de sus vidas, no desaparezca.
Es decir, empresa es sinónimo de referencia para no perderse en el abismo anti-existencial. Por ello el concepto acabado de empresa es cualquier proyecto (es decir, el sujeto decide tener más tiempo, y eso es sinónimo de proyectar: el proyecto es la salud de la inteligencia, y ésta, es la que cura o enferma a la materia ciega).
10.- Por lo que respecta a la superación del discurso puramente ACADÉMICO, debo decir, que mi respuesta no puede darse si no es mediante diversas razones, que son las siguientes:
10.1.- El hombre dedicado al estudio de los demás (más altos que él) solo puede transmitir una interpretación imposible.
10.2.- El académico siente un complejo de inferioridad equivocado respecto al poder político (pues este le crea) y al poder económico: el académico cobra poco pues aporta menos de lo que se le exige: rinde de profesor y se le exige la dirección –por tanto, creativa- de su departamento. Dicho complejo hace que su poder institucional y de recursos intelectuales (aunque hurtados) no pueda enfrentarse a la incultura del poder. Por tanto son más cómplices de la mediocridad que los propios mediocres, o los propios hombres inmorales del poder o de las instituciones penitenciarias, como presos o como policías de presos.
10.3.- La academia es la antítesis de la filosofía: al académico no se le entiende porque no habla él. El filósofo habla de lo más esencial de él mismo, pero en tanto que ser existencial. Es decir expresa lo más básico que puede afectar a cualquier ser humano serio, que busque la salida hacia la verdad bella.
10.4.- El académico, con justificaciones basadas en la autoridad intelectual de otros (la mayoría muertos y, por tanto, bajo una alevosía dialéctica) impiden la creatividad fresca del pensador directo.
10.5.- En cuanto al entorno empresarial, la titulación ha convertido, por lo que estamos presenciado, a personas mediocres en directores locos. Pues el contenido académico solo puede tolerarse en capacidades grandes; de lo contrario, eclosionan. Y muchas de las tesis académicas aplicadas a la empresa no han entendido todavía que la empresa es un concepto previo a sus partes y, por tanto, a la hiperindividualización del hipoespecialista en un ínfimo departamento de una empresa. Esto es lo contrario a la empresa, en tanto que la defino como proceso heterogéneo pero indisociable. El experto teórico en empresas es algo parecido a un facultativo que supiera todo del pulmón izquierdo y nada en absoluto del derecho y del corazón.
10.5.- El productor de riqueza y de creatividad es un artista, que se relaciona directamente, desde el nacimiento, con la idea, y no con el concepto. Es decir, la idea es pura, el concepto proviene de la experiencia. Y con la experiencia, el rico cada día es más rico y el pobre cada día es más pobre (de patrimonio y de espíritu). Y ello no puede ser doblegado por la Ciencia social, pues forma parte del instinto de sobrevivencia o el miedo a la muerte, no de la sociedad, sino de uno mismo (el caso del arruinado –el deshauciado o el suicidado médicamente). Y esto es también lo contrario al concepto de empresa, en tanto esencia de su significado y de su alcance en potencia (la empresa es vida, y la vida tiene dinero; el dinero no es la empresa, porque el dinero no es la vida: el dinero está muerto y es resucitado por la vida de la empresa).
10.6.- Conclusiones a la negativa complicidad del poder académico.-
En la pirámide de la empresa, no deben existir conflictos, en tanto en cuanto cada cual comprenda para qué ha nacido, cuál es su arte: es lo mismo de desgraciado el jardinero de la empresa que nació para Director General, que el Director General, que trabaja para luego dedicarse a sus bonsáis. Eso es lo que debe distinguir el Director.
Si la empresa no es un todo; es decir, que en algunos despachos se está más a disgusto que en otros, es que la pirámide tiene alguna desproporcionalidad en la situación de sus piedras. Y ello puede acabar con la pirámide entera.
11.- Veamos ahora la pugna entre el falso INTELECTUAL del segundo milenio y el filósofo:
11.1.- El intelectual ha desaparecido mediante los medios audiovisuales y el cuarto poder (el periodista, que sabe de todo).
11.2.- El intelectual ya no muere por sus conclusiones; por lo tanto es fácil que se venda para no morir.
11.3.- En vez de estar el poder económico-político al servicio de la excelencia, de las luces, resulta que son las pocas luces que le quedan al intelectual las que están al servicio de un partido determinado (sea político, comunicador o económico -publicitario). En consecuencia, con el desuso de la actividad que se le exige, se ha convertido en un mero académico, disfrazado de frases originales (pero no actualizadas; es decir, en frases sin conceptos, solo con palabras hueras).
11.4.- En la empresa a ningún director importa quien fue Hegel o Spinoza. Por tanto, la empresa deja de ser el núcleo de la ascensión del ser humano, para convertirse en una apuesta por los balances. En consecuencia ¿cómo una empresa en crisis puede afrontarla? si no conoce la dialéctica de la tésis-antítesis-síntesis, o, respectivamente que la verdad nunca se va sino que pretende ser actualizada, en tanto que le repugna la etapa crítica.
11.5.- Conclusión sobre el falso intelectual (o la falsa izquierda).-
En la empresa, la visita del intelectual actual hace que en la reunión todos inventen cosas que no darían ni una uña por ellas. El verdadero filósofo, sin embargo, lo defino, como aquél que daría toda su vida por la verdad: esa es su empresa. Pero, al estar la verdad velada en todo, su descubrimiento (que no invento intelectual) puede ser propicio en cualquier empresa, incluso en la empresa específica. No importa el lugar, el filósofo no puede despreciar nada, porque ahí, puede revelarse el ser que estaba escondido (llegará como ladrón por la noche, cuando menos te lo esperes, pero, si no estás despierto, no le verás, Envangelio según San Mateo).
12.- La crítica a la CIENCIA se denomina Filosofía de la Ciencia.
12.1.- La ciencia, si no es absoluta, o no pretende lo absoluto, no es ciencia. A lo contrario le llamamos filosofía, filosofía aplicada o contemplación desde arriba: desde donde se contempla la empresa como totalidad.
12.1.1.- Por tanto la ciencia es una forma de mirar, no la forma de mirar definitiva.
12.2.- El científico es un hombre con miedo, pues pretende encontrar respuesta inmediata a lo que parece no tenerla. Por el contrario al filósofo se le paga por que se demore en su contemplación.
12.2.1.- El juicio ético persigue un interés; el juicio científico necesita de una justificación; el juicio de lo bello es inmediato, no necesita justificación ni pretende ningún interés. La navaja de Ockam establece que si la verdad es sencilla es seguro que es la verdad (nunca científica, nunca ética). El argumento filosófico, si no es originalmente bello, no es tal argumento filosófico.
12.2.2.- En aquellos cuantiosos pares de botas que pintó Van Gogh se ve percibe más el frío de aquellos campos, la miseria de aquellas familias, incluso la humedad de los barros, que si viéramos las verdaderas botas puestas (el ser se manifiesta mediante lo bello, o lo sublime: esto nunca es un juicio científico).
12.3.- Conclusión a la crítica filosófica sobre la ciencia.-
La ciencia es una forma de mirada sobre la realidad; pero existen otras más completas, pues la ciencia se fija en las partes, en el comportamiento de las partes sin caer en la cuenta de que éstas per se no existen, llegando incluso la ciencia a lucir su máximo estandarte en el principio de causalidad entre las partes (todo efecto proviene de una causa) como si las causas que, según el científico no buscan ninguna finalidad, fueran causas ciegas que al mismo tiempo están viendo el efecto que van a producir (esto vulnera el principio de no contradicción).
En este sentido, para un científico, el hecho de que a un individuo le tocara diez mil semanas seguidas la lotería, sería una casualidad. Esto quiebra con el principio de la inversión de la carga de la prueba.
El científico no sostiene que la empresa sea un organismo ajeno a cada uno de los miembros que la componen.
13.- La PSICOLOGÍA ha fracasado fuera y dentro de las cárceles y de las empresas y de los clubs de futbol, desde que se independizó de su madre filosofía.
13.1.- El psicólogo cree que los afectos, las pasiones, son las que crean el verdadero lenguaje para la curación o el equilibrio; el filósofo sabe que es precisamente lo contrario: si descubro el verdadero contenido de un concepto (como “trabajo”) mis sensaciones varían hacia el bienestar mío y de todo aquello que me rodea (pues todo está en comunicación permanente conmigo –este es el concepto completado).
13.2.- Conclusiones del error de inversión de los objetos en el discurso psicológico.-
Alguien tiene que acudir ante la alarma: los afectos alterados. Como hasta ahora el filósofo estaba en otro mundo, acudía el psicólogo. Pero la alarma afectiva es eso, una alarma, que no puede ser parada con otra alarma. La filosofía aplicada sabe que el afecto proviene de la raíz, y que la raíz es puramente conceptual: si yo hago que entienda un trabajador el concepto de trabajo (exclusivo del ser humano) consigo entonces una actividad en mi empresa que ya no se considera trabajo.
14.- Veamos ahora la Ley y su sustancia: lo JURÍDICO.-
14.1.- La justicia es el punto medio. Pero no en el sentido geométrico, sino en el sentido óptico: aquel punto desde el que puedo ver el todo (ni muy cerca, ni muy lejos). Por tanto la aplicación de la ley, al estar inmersa en ese todo, no puede verlo en su totalidad. Habría que quitarle el vendaje a la figura y elevarla a la nada, pues tal como defendió Heidegger solo desde la nada (la angustia) puede verse el todo: el ser (y, por tanto mi ser). De esto se sigue lo siguiente:
14.1.1.- Que si no me dicen, no ya qué es, sino siquiera quién es, como puedo aplicarle la ley legítimamente. De ahí que la abogacía –que solo defiende el ser, y no quien es o que ha hecho- toma, o, debe tomar la cúspide de la justicia (no por nada es el derecho más alto en la Constitución).
14.2.- En la interpretación de la ley, y en su aplicación a nuestra empresa, es solo el filósofo el que sabe distinguir la idea de la paja. De ahí la fuerza de la palabra (la palabra esencial). Y esto es debido a que, mientras que al lingüista le interesa solo cómo son las palabras, al filósofo le interesa qué son. Al jurista o Letrado, solo para qué sirven las palabras. Pero la empresa no puede ser defendida, solo puede defenderse a las personas físicas.
14.3.-Además, solo puede limpiar la norma de sus capas históricas para llegar a su núcleo actualizado (limpiado ahora) aquel que investiga la palabra: el sabio. El otro, la da por supuesta (como si hubiera sido creada antes de ayer).
14.4.- De lo dicho a lo largo de esta conferencia, la materia es lenguaje y el lenguaje es material. Vale más una prueba de contradicción en el lenguaje, que una prueba material (que pudo ser puesta por casualidad).
14.5.- Conclusiones a la crítica del Estado de Derecho, cuando no es de Derecho.-
El juez puede dormirse si no le actualizan el significado de las palabras. El asesor empresarial, el mercantilista, sigue pensando que las Escrituras Públicas tienen vida propia y que sin embargo la única vida de una empresa, es el Consejo de Administración. Ahí queda eso.
15.- Crítica filosófica a la SOCIOLOGÍA.-
15.1.- He dejado este discurso para el final, porque el filósofo no entiende todavía a qué coño se dedica el sociólogo. Debe ser que está entre la sociedad y el mundo: con lo cual, si la sociedad es parte del mundo, lo que ve, no es lo que dice ver, sino una parte del mundo, sin saber que el mundo es indivisible, salvo para los esquizofrénicos (que conste que mundo no significa planeta, ni universo; significa todo aquello que te rodea –o te circunscribe- y que te hace vivir)
15.1.1.- No obstante la empresa es un ente ajeno a la sociedad. No es una parte de la sociedad; si así fuera, hablaríamos de que una empresa nunca está completa, y sin embargo, ya hemos dicho que la empresa es un organismo previo (no históricamente, que no me interesa, sino lógicamente) previo a sus partes (partes que además pueden multiplicarse).
15.2.- Conclusiones al discurso sociológico.-
Ante la sustitución del sabio por aquel que de todo entiende y llega a todos los hogares (el dios periodista) el sociólogo deberá convertirse en familiólogo, o en individiólogo, o en viscerólogo… Pero si entra de empleado en una empresa, rápidamente definirá a todos sus habitantes y las relaciones entre ellos y sus vecinos de casa, sin caer en la cuenta que se ha olvidado del más importante: uno llamado empresa.
16.- Pues bien, todo lo que no es ninguno de aquellos asesoramientos es lo que entiendo como asesoramiento filosófico.
17.- Por último, solo añadir, que como la Filosofía no tiene límites (sería un contrasentido hablar, por ejemplo, de filosofía murciana –ya que le filósofo pretende saber solo que misterio es el verbo ser) este asesoramiento no solo puede aplicarse al concepto empresa, como se ha visto, sino también al concepto mármol, en tanto que concepto previo al dinero (por su valor intrínseco en su preciosidad y su cantidad limitada. Por tanto solo proponer dos cosas –pues el resto es la conferencia hablada y sobre todo, las respuestas a las preguntas de los empresarios del mármol:
Una.- Tanto históricamente como lógicamente, el dinero verde no puede comprar al mármol verde; el dinero anaranjado no podrá enamorar al mármol anaranjado; siempre el mármol podrá comprar al dinero; incluso conquistarlo.
Dos.- Donde sobra mármol la empresa debe ser aquella cercana a las canteras, donde el trabajo se intensifique mientras tanto y después –mediante los forasteros viajantes (los que también rehabilitarán la empresa de mármol convencional). Pero mientras tanto, algo debe crearse que sea conocido en todos los lugares del mundo; algo bello, se me ocurre en sueños un Tah Mahal. Pero…esto es solo el final de un cuento.
Juan Galera,
el mismo día del encabezamiento.